El Consell dels infants es un órgano de participación a partir del
cual, las propuestas Y necesidades de los menores hacen posible
“replantear” el municipio y hacerlo crecer.
De esta manera se garantiza que los niños y niñas aprenden a
participar ya a desarrollar diferentes competencias como la habilidad
de dialogar, la empatía, el juicio, etc..
Consideramos que los menores son personas con presente, ciudadanos con
derecho a participar, tal y como recoge la Convención sobre los
Derechos del Menor. Este. Es el primer documento que reconoce su
ciudadanía.
En el artículo 12 del documento, se deja constancia del valor que
tiene la opinión del menor y la necesidad que tenemos los adultos de
escucharlos.
Artículo 12
1. Los estados miembro deben asegurar al menor con capacidad de formar
juicio propio, el derecho a manifestar su opinión en todos las
situaciones que le afecten. Las opiniones del menor deben ser tenidas
en cuenta según su edad y madurez.
2. Con esta finalidad, el menor debe tener especialmente la
oportunidad de ser escuchado en cualquier procedimiento judicial o
administrativo que le afecte, bien directamente, o bien por medio de
un representante o de una institución adecuada, de acuerdo a las
normas de procedimiento de la legislación.
Así pues, presentamos una propuesta en la que la finalidad principal
es desarrollar la responsabilidad dentro de la comunidad y de la
ciudadanía una experiencia real para los menores, todo ello acompañado
por un compromiso de los responsables políticos que el propuesto y
sugerido, será escuchado y considerado, que a su vez tendrá una
trascendencia en la realidad de la ciudad.
Este proyecto está recogido y difundido por el reconocido pedagogo
italiano, Francesco Tonucci en su libro “La ciudad de los niños”.
Nos propone una manera de entender la ciudad, identificando algunos
elementos esenciales para que los niños y niñas formen parte de un
proyecto común que favorezca la convivencia y su formación como
personas autónomas y comprometidas, as su vez defendiendo su derecho a
la ciudadanía, a la participación en la construcción de su entorno, de
su ciudad.
La participación de los menores, es sin duda, útil y ventajosa si se
dan unas condiciones fundamentales; la primera, el adulto que invita a
los menores a participar, debe estar convencido de que pueden realizar
una contribución real, deben estar dispuestos a tenerlos en cuenta. Y
la segunda es que el adulto debe de llevar a cabo el compromiso
obtenido.
Dar la palabra a los menores no significa sólo darles la posibilidad
de expresarse, si no reconocerlos y hacer que razonen sobre aquello
que forma parte de su vida, sus deseos. Para que estos menores puedan
expresarse, hace falta que los adultos sepamos escuchar de forma
activa. Este proyecto propone que bajemos nuestra mirada a la altura
de los menores para no perder de vista a nadie. Una ciudad adecuada a
los niños y niñas es una ciudad adecuada a TODOS los ciudadanos.
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